Share this post on:

Supongo que respuestas puede haber tantas como poetas y lectores de poesía. Incluso los teóricos literarios elaboran a buen seguro teorías más o menos acertadas, así que lo que voy a decir a continuación probablemente ha sido expresado otras veces y con mejores palabras. Para mí la poesía es acercarse a la verdad, o dicho de otro modo, el poeta procura no engañarse, no miente. Es como el niño pequeño que cuenta todo lo que ve sin prejuicios y de forma transparente, o como el borracho que dice lo que piensa, tal vez tiene la única forma de decirlo, o el ‘loco’ que precisamente es llamado loco por estar muy cuerdo y ser coherente en sus acciones, decisiones y opiniones.
Los humanos vivimos en una trinidad endiablada: pensamos una cosa, decimos otra y hacemos otra muy diferente. Y así vivimos y establecemos relaciones con los demás, la mayoría de ellas tóxicas, interesadas, falsas.
La poesía se alza así como una respuesta contundente ante el sentido común, la corrección política y la opinión construida por estrategas y manipuladores al uso. Y va más allá: queda materializada en la construcción de un mundo propio, el del poeta, un mundo de compromiso con la libertad, de bien vivir, de gozo espiritual inclusive -de ahí el desarrollo místico ajeno a las religiones normativas- , de interioridad no comprendida por los demás, aunque lean los poemas e indaguen en su biografía, el poeta siempre queda inexplorado, misterioso y, sin embargo, capaz de cambiar la realidad mundana de quienes le rodean. Sin armas, sin discursos, utilizando el fuego de su corazón para crear versos y pensamientos afilados como un bisturí.

Avatar Youssef

Author: Youssef

Desarrollo social y salud pública | Edición

Leave a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *