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Bueno, escrito así es como si poetas de toda edad y condición social hubieran desaparecido del ecosistema literario; pero no me refiero a eso, aunque todo podría ser. Más bien lo que quiero señalar es precisamente lo contrario: hay una verdadera explosión de creatividad poética y literaria en general. Hoy quien no escribe y publica un libro queda ignorado en este mundo tan competitivo y contradictorio que estamos construyendo. Incluso los expertos en estrategias de búsqueda de empleo, marketing y todo lo relativo al trabajo aconsejan escribir y publicar, aunque sea por cuenta propia. Y cuanto más, mejor. Los hay que escriben y editan un libro por mes, otros cada quince días. Escriben sin parar e hinchan las plataformas de libros electrónicos con obras absolutamente prescindibles.
Decía el crítico literario Harol Bloom que el tiempo convierte en basura todo lo que no es genial. Y tenía razón. La mayoría de esos libros, sean en prosa o verso, novela, ensayo, cuento… pasan al cubo de la indiferencia y el olvido. Pero claro, sus autores quedan satisfecho -es un decir- con dar a conocer su esfuerzo literario.
En esta situación donde cientos de miles de títulos publicados nos acechan cada año, me pregunto qué pasa con la obra escrita sin prisas, cuidando los detalles, el vocabulario, el argumento, … dónde están esos autores que publican de tarde en tarde, casi por obligación, conminados a dar a conocer el fruto de su trabajo callado. He conocido casos así, personas a las que les importaba -y les importa- muy poco o nada darse a conocer, divulgar sus escritos.
En el ámbito poético es aún más acusada esta creación para uno mismo, donde la publicación de los poemas constituye tema residual.
Me refiero a poetas y escritores de verdad, excelentes, únicos. Algunos incluso huyen de cualquier tipo de red social, página en Internet, blog, dispositivo electrónico o sistema de comunicación que vaya más allá del teléfono o -si acaso- del correo electrónico. Los hay que escriben a mano y hacen copias manuscritas que encuadernan ellos mismos con esmero para dárselas a sus amistades. Hasta pueden acompañarlas de dibujos, esquemas, anotaciones. Estas obras tienen un valor incalculable. Son libros de autor únicos, irrepetibles. Si te llega un libro así, eres afortunado. Tienes un tesoro artístico y literario entre tus manos.
Son personas ajenas al ruido mediático y grandes poetas, aunque solo escriban un poema al año, aunque no escriban nada y se limiten a la recitación para sus amigos. Su silencio puede escucharse en los rincones más inverosímiles de nuestro planeta. Sus versos nos acompañan, tal vez sin saberlo y así influyen en el devenir de los acontecimientos con su no acción literaria y mercantil, ajena a los caprichos de modas y de creadores de opinión cultural.

Avatar Youssef

Author: Youssef

Desarrollo social y salud pública | Edición

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