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La tormenta acoge sutiles diferencias del azar.
Muerte revestida de dama etérea…
El viento habla como si se aproximara el final de los tiempos.
Todo queda desdibujado por la memoria aromática galopando en la descarga eléctrica ante la indiferencia del gentío.
Avanza un hombre envuelto por el vapor frío que cercena el tiempo. Queda teñido de rojo, troquelado con las manos venosas del viejo creador.
No quiere acariciar el atardecer trémulo, ni postergar el juicio,
asido al recuerdo injerto en la historia del universo; mas siempre quedará aquella singularidad inicial cuyo estudio nubla la razón científica.
Ahora solo existen cenizas humanas.
La duda cobra vida
impregnando los débiles rayos áureos del ocaso:
¿Somos carbón, piedra consciente azorada en los vaivenes neuronales de nuestro cerebro?
Carbón terrenal.
Negro carbón sepultado.

Avatar Youssef

Author: Youssef

Desarrollo social y salud pública | Edición

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